El RFC (Registro Federal de Contribuyentes) es la clave con la que el SAT te identifica como contribuyente. Lo necesitas para facturar, abrir cuentas de negocio y dar de alta servicios de cobro.
¿Cómo se tramita?
- En línea: en sat.gob.mx puedes inscribirte si eres persona física con CURP.
- Presencial: agenda una cita en una oficina del SAT y lleva tu identificación, CURP y comprobante de domicilio.
- Al terminar obtienes tu RFC y tu Constancia de Situación Fiscal.
¿Y para cobrar con tarjeta?
Con tu RFC y tu Constancia de Situación Fiscal puedes dar de alta tu cuenta en PayVite en minutos.
¿Qué documentos necesitas a la mano?
Tener todo listo antes de empezar el trámite te ahorra idas y vueltas, sobre todo si optas por la cita presencial.
- CURP vigente (puedes consultarla en línea si no la recuerdas).
- Identificación oficial: INE o pasaporte.
- Comprobante de domicilio reciente (no mayor a cuatro meses).
- Un correo electrónico al que tengas acceso.
- Si ya tienes e.firma, tu contraseña y archivos.
Persona física o persona moral
El trámite cambia según quién seas. Como persona física (la mayoría de emprendedores y dueños de negocio pequeño) puedes inscribirte tú mismo en línea con tu CURP. Si vas a constituir una empresa (persona moral), el alta normalmente la realiza el fedatario público al momento de protocolizar el acta, junto con tu representante legal.
Después del RFC: lo que sigue
Una vez que tienes tu RFC, el siguiente paso natural es elegir tu régimen fiscal —muchos negocios chicos optan por el RESICO— y aprender a emitir comprobantes. Cuando estés listo para vender, podrás facturar tus ventas y dar de alta tu terminal sin complicaciones.
Los trámites del SAT cambian; verifica los requisitos vigentes en sat.gob.mx.