El RESICO (Régimen Simplificado de Confianza) es un régimen fiscal del SAT pensado para simplificar el pago de impuestos a personas físicas con ingresos por debajo de cierto límite anual, con tasas de ISR reducidas.
¿Quién puede usarlo?
Personas físicas con actividad empresarial, profesional o de arrendamiento que no rebasen el tope de ingresos anuales que marca el SAT. Hay también una versión para personas morales.
Ventajas
- Tasas de ISR más bajas que otros regímenes.
- Cálculo simplificado con base en tus ingresos cobrados.
- Menos carga administrativa.
¿Y al cobrar con tarjeta?
Sin importar tu régimen, necesitas llevar control de tus ingresos. Con PayVite tienes reportes de todas tus ventas para conciliar y facturar. Consulta también cómo facturar.
Obligaciones que sí debes cumplir
El RESICO simplifica, pero no elimina tus deberes. Para mantenerte en el régimen y aprovechar las tasas reducidas, hay obligaciones básicas que conviene tener claras desde el inicio.
- Estar inscrito en el RFC y tener activa tu e.firma.
- Emitir CFDI por todos tus ingresos cuando corresponda.
- Presentar tus pagos mensuales y la declaración anual.
- Tener tus CFDI de ingresos para que el SAT precargue tus datos.
Lo que puede sacarte del RESICO
Hay situaciones que te excluyen del régimen: rebasar el tope de ingresos anuales, no presentar tu declaración anual o no emitir facturas cuando debías. Si dejas de cumplir, el SAT puede pasarte a un régimen general con tasas más altas. Por eso llevar un control ordenado de tus cobros es tu mejor seguro: con los reportes de tus ventas con tarjeta tienes el respaldo para declarar sin sustos.
Si aún no tienes tu clave fiscal, revisa cómo sacar tu RFC y cómo obtener tu Constancia de Situación Fiscal.
Esta información es general; confirma tu situación con tu contador o en el SAT.